Tras un caleidoscopio con mira de cristal
Vi en su magnitud el desorden y me sumergí.
De pie, en el fondo, las figuras difuminadas
Cedieron sus siluetas ante la lógica de la proyección
Frente a pantallas y espejos de colores
la gama se extendía por el callejón enhiesto
enredado entre destellos asfixiantes de neón
con el viento en contra y la gravedad a favor.
Los Fantasmas de cuentos vestidos tornasol
me envolvieron en batín negro y violeta
Y en el lago donde la luz filtraba holística
atraparon la verdad en un tubo de cartón
Una trampa mortal, el espejo en el espejo
arquetipo inmaterial compatible al dolor
-¡Transfórmalo en placer!- Gritaron carcajadas
amplificándose en un eco, eternas carcajadas.
Jugamos a escondernos bajo este paisaje activo
que gira como la vida, nuestro eterno amigo
en vaivén como un disco en reproducción
Sin importar el momento, es la misma canción
Una trampa mortal, un espejo en un espejo.
Ignacio Borowitzka.