¡No has de opacar vuestro brillo por capricho!
Dejad que el cielo luzca su astrológico vestido
Que deslumbre con manifestante pantomima,
profunda locura, eufórica brisa.
¡No has de opacar tu solemne canto vivo!
Que las penas fluyan solo en vuestro camino.
“Lo que nos pertenece y lo del resto”
Mas aquel dilema sea mío, no es nuestro amigo.
Yo brindo por aquellos que guardaron sus tormentos
a cambio de una ajena sonrisa sus lamentos.
Brindo por el viejo que pide limosnas
Cantando con intensa alegría y postrado en el cemento:
- La lluvia ajena sólo entorpece nuestro rio
bien mis pecados de la mano conmigo
irán desde el cielo hasta el trapecio
irán del sepulcro hasta el olvido -
Ignacio Borowitkza.
domingo, 24 de octubre de 2010
sábado, 16 de octubre de 2010
De piratas y astronautas
De piratas y astronautas se
que como ellos nunca en la vida seré.
Intentando tocar el cielo, caigo al mar
Y en el mar soy naufragio y no capitán.
Se que la vida me ha dado
como nos ha dado a todos, condenados
cien penas por cada sonrisa
a mi, diez canciones por cada tristeza.
Se que la sangre sigue fluyendo
Y también que el calor es importante en esto
Que el tabaco anega mi existencia
y que el mirar desconcertante me llena.
También se que la noche tiembla
cada vez que en tus ojos no veo siesta.
Que habrá mil preguntas por cada estrella
y de respuestas, pocas en esta tierra.
Se que puedo, si quiero
y que quiero lo que no puedo
es satisfacción intentarlo
una y otra vez, aunque sea doloroso
aunque sea
en vano.
De piratas y astronautas se
que tan lejos como ellos no llegare
Pero quiero seguir corriendo
aunque me encuentre en el camino
solo, ciego, muerto.
Ignacio Borowitzka.
que como ellos nunca en la vida seré.
Intentando tocar el cielo, caigo al mar
Y en el mar soy naufragio y no capitán.
Se que la vida me ha dado
como nos ha dado a todos, condenados
cien penas por cada sonrisa
a mi, diez canciones por cada tristeza.
Se que la sangre sigue fluyendo
Y también que el calor es importante en esto
Que el tabaco anega mi existencia
y que el mirar desconcertante me llena.
También se que la noche tiembla
cada vez que en tus ojos no veo siesta.
Que habrá mil preguntas por cada estrella
y de respuestas, pocas en esta tierra.
Se que puedo, si quiero
y que quiero lo que no puedo
es satisfacción intentarlo
una y otra vez, aunque sea doloroso
aunque sea
en vano.
De piratas y astronautas se
que tan lejos como ellos no llegare
Pero quiero seguir corriendo
aunque me encuentre en el camino
solo, ciego, muerto.
Ignacio Borowitzka.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)